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¿Cómo afrontar la muerte y el duelo de nuestros compañeros peludos?

  • Foto del escritor: Sentit Caní
    Sentit Caní
  • 6 ago 2025
  • 6 min de lectura

Actualizado: 8 ago 2025

En verdad este post lo inspiró mi perro Dogo en marzo de 2021, después de acompañarlo a cruzar el arcoiris en casita, tumbados todos en el suelo del jardín, junto a él, mis padres y yo, como a él le gustaba, en familia, rodeado de amor y al sol. Hacía un bonito día, pero me harté a llorar y a escribir, gran parte de lo que leeréis en este post. Fue mi manera de procesar su partida.



Hoy hace 2 años tuve que tomar esa decisión que sabía que significaba tener que despedirme de mi amado Twix, mi gato, ángel y compañero de vida por 14 años: qué duro fue dejarte ir y cómo recuerdo tu último suspiro en mis brazos...

Este duelo todavía está procesándose. No me levanté y fue un día bonito. Quería despertar deseando que sólo fuera una pesadilla y traerte a casa.


Hoy mi amiga Patricia ha pasado por lo mismo con su perro Wind, un amigo muy querido por mi y Balú.


Así que hoy os dedico este post con mucho sentimiento para todxs los que habéis perdido un ser querido, con la intención de que os traiga alivio y os reconforte un poquito el recordar y revivir su amor.

Desde pequeña he vivido con perros y gatos, siempre ha sido doloroso cuando se van. Es curioso y no sé muy bien por qué, pero cada vez duele más. Quizá porque somos capaces de tener vínculos más fuertes con los años o quizá porque cada pérdida hace que nos importe menos el qué dirán, o quizá porque se acumulan las pérdidas y se abren heridas. La manera o circunstancias en qué se van, poder despedirse o acompañarlos, marca profundamente.


Aun así, las alegrías y el amor que traen a nuestras vidas hace que cada vez valga la pena. Y para honrar su amor y su memoria, es necesario no quedarnos atrapados en el dolor, porque ellos nos han dado tanto, que sería injusto sólo recordarlos por eso.


La muerte arrebata al ser amado pero nunca los recuerdos, porque el amor y los recuerdos son eternos y lo que una vez disfrutamos nunca lo perdemos.


DEP Dogo y Damita
DEP Dogo y Damita

Todos pasamos por una pérdida tarde o temprano. Pero sólo quien convive con perros y/o gatos sabe que son uno más de la familia. ​La pérdida de un perro y/o un gato puede representar múltiples pérdidas a la vez. La más grande es el amor incondicional que nos dan. Perder esta conexión puede ser muy duro. Para algunos perder a su perro o gato es como perder a un hijo, ya que nunca llegan a la edad adulta humana. También perdemos nuestro confidente, pues aunque no se ha de antropomorfizarles ¿quién vive con uno y no mantiene conversaciones con él? No esperamos respuesta, pero siempre están ahí escuchándonos y acompañándonos. Perder este sistema de apoyo intensificará el duelo cuando se vaya nuestro animal.


Cada uno pasa el duelo a su manera. Unos dirán que no quieren perros o gatos nunca más para no sufrir otra vez, otros irán a buscar otro enseguida. No hay una manera correcta de superarlo. Cada ser es único, no intentes sustituirlo ni tomar decisiones rápidas. Date un tiempo y verás que hay un espacio en tu corazón guardado sólo para él que nadie te puede quitar.


¿Qué es el duelo?

El Duelo es una respuesta normal y saludable ante una pérdida. Duelo es aceptar que ese ser no está más en el afuera, hecho que nos causa un profundo dolor, pero siempre estará dentro de nosotros.


La muerte se lleva nuestro ser querido, pero nunca la relación que hemos compartido.

La tristeza, y la ansiedad, en segundo lugar, es el sentimiento más común tras la muerte de un ser querido, junto con el temor de afrontar la soledad. A veces pueden aparecer también sentimientos de culpa por no haber realizado todo lo posible, por sentir alivio, etc.


El duelo puede pasar por los siguientes estados:

Illustration by Emily Roberts, Verywell
Illustration by Emily Roberts, Verywell
  • Shock y negación: aturdimiento, cólera y la no aceptación

  • Rabia: frustración, ansiedad, irritación, vergüenza, culpa

  • Depresión y desapego: falta de energía, indefensión

  • Diálogo: acudir a los demás

  • Aceptación





Recuperarse de una pérdida involucra aceptar la pérdida y el significado de la pérdida en tu vida. Hay muchos duelos que no son de muerte: una ruptura, un aborto, el abandono, etc. Sea lo que sea que has perdido, habla de lo que te ha sucedido, busca apoyo emocional, ya sea en tu círculo o fuera. Unirse a forums o grupos en Facebook que compartan sus experiencias podría ser un fácil comienzo, y no te dé vergüenza buscar ayuda profesional.

La función del duelo es ayudarnos a separarnos del pasado y crecer en nuevas direcciones.


Para ello es de vital importancia:

1- Aceptar la realidad de la pérdida

2- Experimentar el dolor

3- Adaptarse al ambiente.

4- Reinvertir la energía emotiva en otras relaciones


El objetivo del duelo es terapéutico. Para nada intenta olvidar al ser querido muerto, sino más bien recolocarlo en el espacio psicológico y recordarlo de una manera sana, sin que ese recuerdo bloquee la manera de seguir adelante.

Resignarse ante la pérdida es una actitud pasiva. Aceptar es una actitud activa dónde se asume la responsabilidad, no de lo que ha sucedido, pero sí del proceso de recuperación.

Necesitamos aprender una nueva manera de relacionarnos con el ser que se ha ido, porque ya no estará más de la manera en que estamos acostumbrados y necesitamos conectarnos con esos recuerdos que siempre estarán dentro de nuestro corazón. Permitirnos esos recuerdos es lo que nos sana.


Seguir queriendo no significa seguir conectado en el dolor y sufrimiento, sino desde el amor, el compromiso y la entrega a la vida.

Saca tiempo para reflexionar, ya sea mirando fotos, escribiendo en tu diario, una carta de gratitud, un poema, contar historias, o lo que sea que te haga sentir bien. Intenta enfocarte en los recuerdos positivos que compartisteis. Esto le permite a tu cuerpo experimentar diferentes emociones y te ayuda a pasar de un estado de dolor a gratitud por el tiempo que vivisteis juntos. Asegúrate de no usar esto como vía de escape para evitar el dolor.


Necesitas experimentar ambas emociones en el proceso del duelo. Una buena práctica sería crear un álbum de los recuerdos que te traigan felicidad, de momentos bonitos que hayáis vivido juntos. Yo misma me he pasado todo el finde mirando todas las fotos y vídeos de él que tenía en el móvil. Rendir homenaje es otra manera maravillosa de transformar ese dolor en algo positivo, en una bendición para otros, que nos puede ayudar a sanar. Hacer algo que honre la memoria de quienes han partido puede traer sentido a nuestra vida.


"Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento."    Viktor Frankl


Tu dolor es único para ti, tu relación con el ser que has perdido es única y el proceso emocional puede ser diferente para cada persona. Date permiso para tomarte el tiempo que necesites y mejor borra cualquier expectativa de cómo deberías actuar mientras procesas tu dolor. Pero reconoce ese dolor. Expresa lo que sientes. Revive los buenos momentos, compártelo con los tuyos.


“Hasta que no hayas amado a un animal, tu alma estará dormida.” Anatole France


A​cepta que habrá gente que no lo entenderá. No todo el mundo puede entender el dolor que te puede causar perder a tu perro o gato. Hay gente que no sabe lo que es vivir con uno o que no verá su vida tan importante. Pero los que hemos convivido con animales sabemos que perder a tu compañero, con el que pasas más tiempo que nadie, puede ser igual o más duro que perder una persona de tu vida. Quizá influya que no se ofrece apoyo suficiente porque no se considera la pérdida seriamente. Cuando invalidan lo que sientes dificultan tu proceso.


Cuando los demás nos explican su dolor intentamos enseguida aliviarles porque en verdad nos incomoda el dolor de la otra persona, cuando sólo necesitamos que nos escuchen o que recuerden con nosotros y compartan. Necesitamos expresar y gastar ese dolor. Atravesarlo. Así sanará.


Esos recuerdos harán que siempre esté en ti. Ese amor se queda contigo.

Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.



Mi Doguito, me iniciaste en mi camino…

Mis primeros pasos en la educación canina, mis primeros entrenos y mi despertar de conciencia han venido de la pata contigo.




Twix me cambiaste la vida. Fuiste un ángel caído del cielo, recogido de una caja de zapatos encontrada por unos niños, que me acompañó en todos los momentos más duros desde mi independencia. A menudo te veo y siento por la casa. Gracias por visitarme en mis sueños. Siempre estás conmigo.




Hasta siempre mis amadísimos: Twix, Dogo, Kala, Lúa, Travi, Max, Raixa, Dama, Clot, Gus y Jack. (Más fotos abajo en su honor)


Gracias por tanto. ꒰ঌ♡໒꒱


Con amor,


Belén




Fuentes:

Attachment to Pets: An Integrative View of Human-Animal Relationships with Implications for Therapeutic Practice.

The Psychology of the Human-Animal Bond: A Resource for Clinicians and Researchers.

Newman L. Elisabeth Kübler-Ross. BMJ. 2004;329(7466):627.

Díaz Videla, M. (2017). Antrozoología y la relación humano-perro. Buenos Aires: iRojo.

Animals and Society: An Introduction to Human-Animal Studies, second edition (Columbia University Press 2021) by Margo DeMello

You can heal your heart, Louise Hay.





Twixie
Twixie
 Baby Twix
Baby Twix




Raixa y Perdigüeta
Raixa y Perdigüeta




Dama y Raixa
Dama y Raixa








Raixa
Raixa
Kalatona
Kalatona
Kala y Travi
Kala y Travi

Lua
Lua


Max
Max

Max y Raixa
Max y Raixa


Max y Kala
Max y Kala
Kala mi nena
Kala mi nena
Busybus
Busybus


Gus
Gus













Doguito mi nene
Doguito mi nene
con Dogo pegadito y Balusito
con Dogo pegadito y Balusito








Doguito y Balu
Doguito y Balu
él... ♡
él... ♡













Mi nene
Mi nene

 
 
 

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Barcelona, España

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